El profesor de leyes de Harvard, Cass Sunstein, asignado por Obama para encabezar la Oficina de Información y Asuntos Regulatorios, bosquejó un plan de gobierno para infiltrarse en grupos de conspiración y así socavarlos a través de posteos en salas de chat y redes sociales, como también reuniones reales, según un artículo recientemente descubierto que Sunstein escribió para el Journal of Political Philosophy.
Como hemos advertido antes, salas de chat, redes sociales y particularmente secciones de comentarios en los artículos, son rutinariamente utilizadas por trolls, muchos de los cuales se hacen pasar por diferentes personas para crear un falso consenso e intentan refutar cual sea la información que esté siendo discutida, sin importar cuán creíble o bien documentada se encuentre. Hemos visto esto en nuestros propios sitios web por años, y aunque algunos de aquellos individuos estaban actuando por cuenta propia, un número significativo parecía estar trabajando en turnos, posteando repetidamente los mismos mensajes una y otra vez.
Es un hecho firmemente establecido que el complejo militar-industrial, que también posee la red de medios corporativos en los Estados Unidos, tiene numerosos programas para infiltrar sitios prominentes de Internet y difundir propaganda para contrarrestar la verdad sobre la corrupción en el gobierno y las ocupaciones de Irak y Afganistán.
En 2006, CENTCOM, el Comando Central de Estados Unidos, anunció que un equipo de empleados sería contratado para contrarrestar a “blogueros que están publicando información desacertada o falsa, como también aquellos que publican información incompleta”, sobre la llamada guerra contra el terror.
En mayo de 2008, fue revelado que el Pentágono estaba expandiendo “Operaciones de Información” en Internet,creando sitios falsos de noticias extranjeras, diseñados para aparentar como fuentes de medios independientes, pero que en la realidad llevaban por adelante propaganda directa del ejército.
Países como Israel también han admitido crear un ejército de trolls en línea cuyo trabajo es infiltrarse en sitios web anti-guerra y actuar como apologistas de los crímenes de guerra del Estado sionista.
En enero del año pasado, la Fuerza Aérea de EE.UU. anunció un plan de respuesta de “contra-blog” con el objetivo de reaccionar a material de blogueros que tienen “opiniones negativas sobre el gobierno estadounidense y la Fuerza Aérea”.
El plan, creado por el brazo de asuntos públicos de la Fuerza Aérea, incluye una carta de acción de doce puntos que dicta cómo los oficiales debiesen abordar lo que son descritos como “trolls”, “furibundos” y escritores online “equivocados”.
Nuevas revelaciones dejan al descubierto el hecho de que la administración Obama está deliberadamente atacando a “grupos de conspiración” como parte de una tentativa, al estilo de Cointelpro, para silenciar a quienes se han convertido en los críticos del gobierno más vociferantes e influyentes.
En un artículo de 2008 publicado en el Journal of Political Philosophy, el zar de información de Obama, Cass Sunstein, bosquejó un plan de gobierno para infiltrarse sigilosamente en grupos que presentan teorías alternativas sobre acontecimientos históricos vía “salas de chat, redes sociales online, o incluso grupos de espacio real” e intentar socavar aquellos grupos.
La meta del programa es “desmantelar a los duros extremistas que producen teorías de conspiración”, escribió Sunstein, con una referencia particular a las organizaciones por la verdad del 9/11.
Sunstein indicó que simplemente teniendo a personas del gobierno que refuten teorías de conspiración, esto no funcionará, debido a que éstas son inherentemente no confiables. “Enlistar a oficiales no-gubernamentales, en un esfuerzo por rebatir las teorías, podría asegurar que expertos independientes creíbles ofrezcan refutación, en vez de los mismos oficiales de gobierno. Existe un intercambio entre la credibilidad y el control, no obstante. El precio de la credibilidad es que el gobierno no pueda ser visto como quien controla a los expertos independientes”, escribió.
“En palabras claras, lo que Sunstein está proponiendo es la infiltración del gobierno en grupos que se oponen a políticas prevalecientes”, escribe Marc Estrin.
“Es fácil destruir a grupos con ‘diversidad cognitiva’. Simplemente ocupas un tiempo de las reuniones con discusiones, hasta el punto en que la gente no regrese. Haces pancartas de protesta que alineen al 90% de los participantes. Exiges violencia revolucionaria de grupos pacifistas”.
Esto es lo que Sunstein está apoyando cuando escribe sobre la necesidad de infiltrarse en grupos de conspiración y siembra semillas de desconfianza entre los miembros con el objetivo de reducir el número de nuevos reclutas. Esta es una clásica infiltración “provocateur” que se impuso durante los años de Cointelpro, un programa del FBI de 1956-1971, que se enfocó en perturbar, marginalizar y neutralizar a la disidencia política.
“Sunstein argumentó que ‘el gobierno debiese tomar tácticas (legales) para desmantelar los fuertes grupos cognitivos de teorías extremistas’. Éste sugirió que ‘agentes del gobierno (y sus aliados) podrían entrar a salas de chat, redes sociales online, o incluso grupos de espacio real para intentar socavar teorías conspirativas levantando dudas sobre sus premisas fácticas, lógica causal o implicancias de la acción política”, reporta Raw Story.
Sunstein también ha pedido hacer responsables a los sitios web por comentarios publicados en respuesta a artículos. Su libro, On Rumors: How Falsehoods Spread, Why We Believe Them, What Can Be Done, fue criticado por algunos como “un diseño para la censura online”.
La oficina de Infowars ha sido visitada en numerosas ocasiones por el FBI como resultado de personas que publican comentarios violentos para responder a artículos. Ya que el gobierno ahora emplea a gente para publicar tales comentarios en función de socavar sitios web de conspiración, si una ley fuese aprobada para hacer responsables a estos sitios, el programa de Sunstein permitiría al gobierno eliminar tales sitios de la web, simplemente teniendo a algunos de sus matones contratados posteando amenazas contra figuras públicas.
El hecho de que el gobierno se vea forzado a contratar ejércitos de trolls en un intento por silenciar la verdad, muestra cuán preocupados están sobre el efecto que estamos teniendo en despertar a millones de personas de su tiranía.
(Fuente: verdadahora.cl)